Crónica de la maratónica musical conmemorativa a la entrada en vigencia de la Convención Iberoamericana de la Juventud: 23 Mayo 2008
Por: Erick Jiménez Valverde
El rock, el pop, el reggae y el ska fueron los cómplices perfectos para que la Convención Iberoamericana de Drechos de las Personas Jóvenes entrara en vigencia de forma oficial en el país. Con una gran maratónica musical el Viceministerio de Juventud, el Consejo Nacional de la Persona Joven y el Fondo de Población de las Naciones Unidas celebraron la ratificación de los 44 artículos inmersos en la Convención, que incluyen todos y cada uno de los derechos de las personas jóvenes y el compromiso del estado con la cobertura de los mismos.
Jóvenes de todo el país se acercaron desde muy temprano el pasado viernes 23 de mayo del 2008 al Gimnasio Nacional, con el objetivo de obtener las entradas, que les permitirían corear y bailar las canciones de sus artistas nacionales favoritos. Las puertas del Gimnasio se abrieron a las 3 p.m. y cientos de jóvenes se acomodaron en los mejores lugares para no perderse ni el mínimo detalle del gran concierto. Jóvenes esperaban ansiosos el inicio del evento, mientras que personal técnico se encargaba de probar la iluminación y el sonido; entretanto, los muchachos aprovechaban para saludarse, conocerse y, por qué no, coquetearse unos con otros.
El pitazo de salida se dio a las 5:10 p.m. cuando la agrupación Parque en el espacio subió al escenario, a pesar de que no lograron calentar del todo al público, su sonido rockero, logró despertar el ánimo de los presentes. Toda la fanaticada enloqueció cuando el escenario recibió la llegada del romanticismo del grupo Escats; canciones como Tu juego, Aún me amas y Recuérdame llenaron de alegría y nostalgia a los jóvenes, quienes corearon todas y cada una de las canciones que los Escats interpretaron. Al final de su presentación, varios fans, en su mayoría muchachas, se aglomeraron en la entrada de la improvisada oficina del Consejo Nacional de la Persona Joven, con el fin de obtener una foto o un autógrafo de alguno de los músicos del popular grupo.
Después de que muchos desahogaron sus penas con las melódicas letras de Escats, llegó el momento para que los rockeros saciaran su sed. Fue así como a las 6:30 p.m. salió a escena la legendaria banda de rock nacional El Parque, que sumergió a los presentes en una oleada inigualable de rock al natural. Cientos alzaban sus manos mientras los músicos de El Parque interpretaban sus grandes éxitos. Definitivamente una presentación que quedó aunada en el baúl de los recuerdos de todos los rokeros de corazón.
Enseguida una pausa de casi 30 minutos, hizo que muchos aprovecharan para irse a tomar o comer algo, con el fin de cargar las baterías para la segunda etapa de la maratónica. Ya con las energías a cuestas, los jóvenes se aproximaron al centro del gimnasio para unirse al "molote" que desde el inicio se instaló allí; un torbellino de ritmos electrónicos conjugados con el pop y el ska se aproximaba al escenario. Fue así como a las 8 pasadas, el grupo Le pop descargó su poder, y ratificó porqué es considerado uno de los mejores grupos del país. Sin duda su presentación fue catalogada como una de las mejores; los efectos de iluminación y el poder del sonido de sus instrumentos hicieron que hasta el más tranquilo se levantará de su asiento para bailar y deleitarse con su música. Temas como Girls y Mi patineta se calaron muy fuerte en la voz de los presentes, pero fue con el tema Califotoman, con la compañía del DJ Sirius, que el grupo Le pop encendió el ánimo de la fanaticada.
Cuando el reloj marcaba las 9 de la noche el escenario se prendió con una buena dosis de reggae del bueno, gracias al grupo costarricense Mekatelyu. Todos los presentes se aproximaron al centro del gimnasio, mientras Johnny Man interpretaba los éxitos de su agrupación como Pare la violencia y Pásamela. Gritos, saltos y aplausos fueron parte de su presentación. Después le toco el turno al grupo República Fortuna que mantuvo al público encendido y cerró con broche de oro la actividad, acompañados también de la alegría de la cimarrona alajuelense, la Cimalokera.
Sin duda fue un concierto que muchos jóvenes que asistieron no olvidarán, un sonido impecable, una iluminación de primera y el gran talento de los artistas nacionales hicieron que la Convención Iberoamericana de la Juventud entrará en vigencia a lo grande en el país y ratificará una vez más que las personas jóvenes no son el futuro, sino el presente.
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